| La Calle Peligros
Necesitábamos un local adecuado
a lo que buscábamos, y encontramos un viejo
edificio en la calle Los Peligros, en Pola
de Siero. Esta calle, donde está situado "El
Gato Tuerto", tiene varias y curiosas historias.
Una de ellas cuenta que, antiguamente, el
río Pola cruzaba la plaza de Peligros. Al
no estar encauzado, el río Pola se desbordaba
periódicamente, arrastraba árboles y maleza
y se llevaba por delante los puentes de madera,
formando con todo ello un dique que hacía
subir las aguas, después de inundar la plaza
de les Campes, por la calle Peligros casi
hasta Santa Ana, y dejaba todo lo que había
arrastrado con la crecida de sus aguas sin
que nadie se preocupase por limpiarlo, porque
no era una calle principal. Estos parajes
que hoy componen la calle Peligros, ofrecían
con todos los residuos dejados, muchísimos
peligros para quienes tuvieran la osadía de
pasar por allí...
Otra de las leyendas que circulan
sobre el nombre de la calle Peligros, se centra
en que la estrechez y el pronunciado desnivel
hacia el Este de la calle, en un terreno rocoso
y, en los últimos años, empedrado con canto
rodado, ofrecía cierto peligro al transitar
por ella. En Asturias, cuando no orbaya, llueve,
sin olvidar las nieblas. A esta humedad abundante
y casi constante, habría que añadir, por ser
la parte trasera de dos calles importantes
como son Santa Ana y San Antonio, las aguas
sucias y desperdicios que se arrojarían a
las mismas... Humedad, barrillo, algún que
otro desperdicio, la inclinación del terreno
y el hecho de la utilización de madreñas que,
a veces, no estarían convenientemente calzadas,
haría que se sumaran los peligros al pasar
por la misma.
También se cuenta la historia de que, antes
que la Pola tuviese desagües, igual que ocurría
en otras villas y ciudades, las aguas sucias
y otras muchas cosas, iban a parar a la calle
arrojadas por las puertas o ventanas. Es fácil
pensar que para estos menesteres se emplease
la parte trasera de las calles donde, además,
tenían instaladas las cocinas, respetándose
la fachada principal que estaría orientada
a calles más importantes. Todos conocemos,
porque hasta ha quedado plasmado en nuestra
literatura, la voz de alarma que salía de
las ventanas de las casas en todas las ciudades
cuando se arrojaban "las aguas" a la calle
con el grito de guerra de: "¡Agua va!". Detrás
de aquel aviso podía caer a la calle cualquier
cosa. ¿No era esto suficiente peligro para
la gente que se atreviera a cruzar la calle?.
¿Cuál de estas historias es la
verdadera?. Quién lo sabe, aunque perfectamente
podrían complementarse todas y tendríamos
los verdadero "peligros" que deberían sortear,
en tiempos no muy lejanos, los que por estos
lugares transitaran.
En "Gato Tuerto" se ha invertido
mucho dinero en la remodelación del edificio
y en la adecuación del local. Intentar reproducir
en Pola de Siero, el espíritu del "Gato Tuerto"
de La Habana no es sencillo, pero, se ha conseguido,
gracias a una réplica lo más
exacta posible del "Gato Tuerto"
existente en los años sesenta, no reflejándose
lo que existe en la realidad de La Habana.
Nosotros hemos recuperado materiales auténticos
de aquella época como; maderas nobles,
piedra, y estucados, además de una
réplica exacta de los muebles botelleros
y alguna innovación más, como
las sillas, mesas, frentes de barras, hornacinas
publicitarias, palomares, baños, fibra
óptica y posavasos de acero.
Varias de las características especiales del
"Gato Tuerto" son que el personal es cubano,
hay actuaciones musicales en directo y la
especialidad son los cóckteles cubanos e internacionales.
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| Antiguo
edificio de la calle Los Peligros |
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| Gato
Tuerto en la actualidad |
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| Interior
del Gato Tuerto, planta baja |
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| Vista
de la barra y balcón, planta
baja |
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| Vista
de las escaleras hacia la planta
alta |
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| Vista
del balcón, planta alta |
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